EL CAMPO VENEZOLANO



"SI EL CAMPO CRECE, TODO EL PAIS CRECE, SI AL CAMPO LE VA BIEN, A TODA VENEZUELA LE VA BIEN"

7 may 2014

ARICAGUA, Municipio dispuesto a conquistar el desarrollo



Alexis Paparoni, José Mendoza y Germán Monzón. Al fondo la escuela del Cañadón
El Cañadón a 16 Km al sur de Aricagua



























                           

                               Origen de Aricagua.
“Aricagua”, es también el título de un libro de José Eustorgio Rivas, publicado con motivo del cuatricentenario en 1997, edición auspiciada por la Presidencia de la República de Venezuela, y el Instituto de Acción Cultural de la Gobernación del Estado Mérida (IDAC), en homenaje a los 4oo años de la fundación de Aricagua . En esa efemérides el Presidente de entonces Dr. Rafael Caldera, se convirtió en el primer mandatario nacional, en cumplir una visita de Estado e esa esa distante población del sur merideño.

“Rastros y Rostros de Aricagua”, otro libro del 2004, cuyo autor es uno de sus notables hijos, Ramón Sosa Pérez, ambos textos cuentan sobre su historia y otras características.

Los indios mukarias habitaban parte del territorio existente entre el río Chama y el Caparo. Otros indígenas los aricagua, desplazaron de sus tierras a los mukarias, y lo hicieron subiendo por las vegas o márgenes de los numerosos ríos del hoy pie de monte del Estado Barinas. Al final parece que resolvieron la disputa compartiendo sus tierras. Ese peculiar y escondido territorio como gran parte del sur merideño, fue por determinados lugares paso obligado entre los habitantes y poblaciones, andinas y llaneras, luego de atravesar los filos, lomas y montañas de esos lugares.

Se citan esos lugares como inmensas soledades porque sus pobladores son pocos, una baja densidad, pero la verdad es que a pesar de las dificultades nunca han estado solos.
Casa cural y templo donde se venera el Santo Cristo de Aricagua
La iglesia de Aricagua aloja en su interior una gran cantidad de vitrales de profuso colorido y significación, allá están Monseñor Baltazar Porras Cardozo, Arzobispo de Mérida, y su auxiliar Márquez Molina y otros motivos religiosos. Seleccioné al Arzobispo Miguel A. Salas, para publicar en el Blog,  porque ya no está entre nosotros y por su destacada y reconocida labor en Mérida.



Monseñor Miguel Antonio Salas (5° arzobispo de Mérida), vitral superior
Vista interna de la iglesia de Aricagua, foto inferior
Trayecto desde Mérida - Aricagua - Capitanejo en Barinas

Después de haber recorrido buena parte del territorio merideño, puedo continuar revelando mi total admiración por su gente, y luego decir que me cautiva su orografía, el relieve donde se asientan sus pueblos, sus viviendas y donde desarrollan sus actividades. Cuando me refiero a un paisaje o geografía humana, es porque entiendo que la naturaleza física del terreno donde se habita y sus pobladores se convierten en el natural paisaje que puebla un determinado lugar. Ya había afirmado en otro escrito sobre lo inigualable del habitante merideño, el cual a través del tiempo, muchas centurias, muchos años han intercambiado sus especiales configuraciones, logrando al final una reciedumbre humana y geográfica con muchos parecidos. Por eso, este nuevo viaje es un acercamiento hacia la verdadera geografía humana.
Abajo El Morro, al frente las 72 regresivas de la carretera
Estas afirmaciones me surgen luego de visitar por dos días la cordillera andina merideña, partiendo desde su ciudad capital, en una gira con excelentes compañeros: Dr. José Mendoza Angulo, Ex rector de La Universidad de Los Andes, Lic. Alexis Paparoni, Ex Gobernador de Mérida y Alexis Rojas Montilla conductor experto y baqueano que nos llevó por esos apartados y extraordinarios lugares. Posterior a la salida seguimos por los sectores de la parte baja de la ciudad, La Carabobo, Chama, La Antena, con vía asfaltada de suave y calculado ascenso, hasta llegar al Plan, donde se ubica el desvío para el Hato de los Pérez, en ese lugar donde al voltear la dirección de la carretera, la mirada nos indica rumbo al sur; cambia el paisaje, la vegetación nos indica que después de esa parte alta de la loma la precipitación es menor, características que lo evidencia la vegetación, la cantidad y grosor del tronco de los árboles disminuye, y la maleza tiene otra característica; seguimos una travesía con una carretera ancha en buenas condiciones, hasta que el conductor hace la primera parada, en un mirador, para observar una naturaleza, donde los ojos no alcanzan, hay mucho que mirar, a los pies bajando la mirada algunas fincas y cultivos con algún verdor, y pegado a la loma, aparece El Morro (ver detalles en El Blog N° 61 del 26/09/2102). Al levantar la vista el horizonte es amplio, extenso, nos hace pequeños antes su inmensidad y espectacularidades, y el panorama acentúa unas faldas sin vegetación, áridas, sin duda una denuncia que por allá casi no llueve, son lugares relativamente secos, por eso las plantas no las hay o poco crecen. Casi en la cresta de uno de esos cerros se asoma la antena para la comunicación telefónica, y comentamos que en ese lugar llamado La Cabrera, es donde está previsto desayunar con pasteles y café. Se comenta sobre la sinuosa, empinada y llena de curvas de la espectacular vía, apuntando el conductor que tiene 72 regresivas o curvas.
Vista de la carretera, al frente bajada del Morro. Ascenso a La Cabrera
Seguimos el viaje y bajamos una empinada cuesta, de 2.3 kilómetros, con pavimento rígido, tomando la precaución de asegurar el vehículo a baja velocidad para cuidar los frenos y evitar el peligro de una falla, por calentamiento, de los mismos. Pasamos por El Morro, el descenso pronunciado, a veces angosto,  continúa hasta el puente sobre el río Nuestra Señora, el cual lleva aguas cristalinas que vienen de la cara sur de la Sierra Nevada de Mérida, aguas que en parte son del deshielo de los picos nevados.
Subida después del puente en Río Nuestra Señora
Pasando el puente de guerra, se cambia de manera drástica, de una empinada pendiente pasamos a una fuerte cuesta hasta llegar a los pasteles en La Cabrera, en esa parada al igual que en la anterior nos esperó una brisa suave de la mañana y un  nuevo mirador para ver El Morro, y el lugar donde estuvimos mirando hacia este lugar. Felicitamos al Sr. Homero Dugate y su Sra. Arelys por los pasteles y atención en ese lugar.
Vía con señalización y pavimento rígido
Reiniciamos el viaje, el ascenso continúa pero ahora más suave, con una transición de lo árido al bosque nublado, llegamos al páramo Don Pedro, nos acompaña la neblina, una lluvia suave se une a la gira y otra vez el cambio de la vegetación, pasamos el puente sobre río Aricagua, la carretera pasa baja la sombra de los árboles, y empezamos a observar potreros muy empinados. La carretera es casi toda pavimentada, cuidada, cunetas y laterales limpios, con suave pendiente, y así llegamos a la Cuesta del Padre, la cual termina en un puente que llena de orgullo a los dirigentes políticos de esa comunidad, la primera vez que visité el lugar la cuesta era infernal había que retroceder en las curvas y nos contaron que antes se llamaba la cuesta del diablo y un sacerdote, párroco del lugar, cambió el nombre, y le quitó el diablo.
José Mendoza A., Alexis Paparoni y Alexis Rojas M.
Puente apoyado en estructura de concreto armado
Otra vista del puente
El puente tiene 40 metros de longitud, pero 22 metros de altura, desde donde pasan las aguas, eso no es todo, la agudeza de sus dirigentes hizo el diseño del mismo, el cual tiene columnas de concreto armado, con vigas transversales de amarre, que soportan toda la estructura de hierro. El alcalde Nelson Márquez, José Imerio y otros colaboradores ingeniaron el puente.  El soldador del mismo Rafael Contreras.
Calle de Aricagua
La carretera desde El Morro hasta Aricagua fue producto de un trabajo continuo, sostenido de varios gobiernos de la era democrática, su construcción es una mezcla de esfuerzo comunitario y ayuda oficial, con presupuesto, personal y maquinaria



Este busto encontrado en el camino, se convierte en un testimonio de aspectos involucrados en la comunicación terrestre, la cual a través del tiempo viene mejorándose y resolviendo las mayores dificultades. La actual vía desde El Morro hasta Aricagua que en un 80 % se encuentra pavimentada, es estable la transitan sus habitantes con la casi naturalidad con que vamos por una autopista.

Ya hay una importante corriente turística, eso aumentará y en poco tiempo al igual que para Los Nevados, El Morro y Aricagua se consolidarán como rutas del turismo de aventura, el cual podrá mejorarse para beneficio de las comunidades y disfrute de los visitantes.



 La Perla escondida y pueblo de las orquídeas

Aricagua se encuentra a 1630 metros sobre el nivel del mar, llegamos al pueblo a eso de las 11 y 40 de la mañana, habiendo partido desde Mérida a las 7:15 am. El arribo a ese pueblecito lo hicimos con mucho entusiasmo y reconfortados espiritualmente por el disfrute que significó el contacto con un panorama único, con una gente afable, simpática, bregadora, encontrando la  geografía resplandeciente llena de un paisaje vivo, a veces, tupido de árboles, inmensas montañas, tierras áridas, páramos, cañadas, picachos, ganadería y cultivos, ríos, quebradas, filos y crestas, en otras palabras nos encontramos con la geografía humana referida al inicio. Lo llaman, La Perla escondida de Los Andes, en el lugar de su ubicación casi que no hay espacio, tampoco en derredor, por un lado limita con las vegas del Río Aricagua y por otro un cerro muy pendiente que hace difícil ampliar su espacio, es verdad, está escondido, después de un cerro o loma viene otro, y otro,  un páramo, un bosque y al fin unas faldas llenas del encanto sembrada por sus pobladores.

Pueblo de orquídeas. 

Las orquídeas crecen muy bien, muchas de sus casas adornan sus balcones con esa atractiva y especial flor; en la plaza Bolívar hay un pequeño orquidiario. También la denominan tierra del oro y sal, por realizarse antiguamente trabajos para explotación de esos minerales. Otros dicen que es una ventana al llano.

Nos hospedamos en la posada construida por la alcaldía, edificio nuevo, moderno, acorde con las características arquitectónicas de la capital del Municipio. En la tarde noche visitamos algunos amigos, estuvimos en la casa de Neptalí Pérez en la aldea Bailadores un trabajador conocedor de las realidades de esas comunidades, una familia generosa que tuvo a bien obsequiarnos una criolla y fabulosa cena, contando con guarapo de panela caliente. En el camino encontramos un quiebra pata para detener el ganado, nos dijeron que allá alguien hizo uno y ahora la alcaldía cuando construye nuevas vías los coloca por su cuenta.
Al centro Neptalí Pérez, en Bailadores
Ahora voy a incluir un cuadro aproximado de distancias de lugares visitados en la gira o visita, y les invito a continuar con la lectura del Blog. Distancias desde Mérida.

Lugar
Distancia Km.
Observaciones
Mérida
0
Asfaltado
El Plan, hato Los Pérez
25.5
Asfaltado
Bifurcación a Los Nevados
30.4
Asfaltado
El Morro
33.0
Pavimento rígido 
Puente río Nuestra Señora
37.7
Curvas con pavimento y granzón
La Cabrera
43.0
Pavimento rígido y granzón
Aricagua
83.0
Pavimento rígido y granzón
El Cañadón. 
99.0
El Cañadón a Sta. Cruz Quemado, 15.0 km.
Capitanejo
138.0
El Cañadón a Capitanejo, 39 Km.

Mirando hacia el llano barinés

Quiere decir que desde Aricagua hasta Capitanejo, tenemos todavía por delante un trayecto de unos 55 kilómetros, ahora es cuando queda paisaje, carretera, lomas, soledades y mucho para ver y comentar. Hacia el sur de Aricagua queda la salida para la parroquia San Antonio de Campo Elías y por esa misma vía de tierra se llega a la vecina Mucutuy, desde donde en el año 1960 el Pbro. y amigo Pedro Antonio Moreno U. llevo el primer Jeep para Aricagua, por ahí, siguiendo en parte un antiguo camino realizaron esa proeza.
Inicio de la carretera a Santa Cruz del Quemado y Capitanejo
La vía para Santa Cruz del Quemado, a unos 30 Km. de Aricagua, fue una iniciativa del alcalde Nelson Márquez, debió atravesar un trayecto difícil, casi virgen, con lomas pronunciadas y en algún tramo con bosque tupido, atravesando zanjones, ríos y en general una naturaleza inhóspita. Cerca de la salida en Aricagua hay un paso difícil, que denominan barranco carmelero, con un gran movimiento de masas; parece que en la parte alta hay una laguna y mucha agua. Pequeños trayectos, sobre todo los de mayor peligro, por pendiente pronunciada o resbaloso tienen pavimento rígido y, siguen en un programa de mejora. En esta ocasión no visitamos a Santa Cruz del Quemado, pero indagamos de la importancia de ese caserío que produce café, ganado y otros frutos menores.
Desde el Cañadón aproximadamente la mitad del camino, la carretera sigue hacia el llano barinés, también ejecutada por el alcalde Márquez; lentamente el paisaje empieza a cambiar, la pendiente de las laderas se moderan e indica que los picachos de los riscos son suaves y van señalando la proximidad de la llanura, al igual que la temperatura del aire empieza a subir, la vegetación cambia paulatinamente, aparecen fincas del pie de monte, con potreros que dejan ver una tierra plana. A eso del las 12: 30 del  medio día llegamos a Capitanejo, o sea un tiempo de viaje de 3 y medias horas incluidas las paradas.
En el Cañadón con un atento habitante, Sr. Francisco Lobo
Vista hacia Santa Cruz del Quemado, desde El Cañadón
Desde El Cañadón hacia El Llano barinés
        
Observamos en el curso de la vía, varios conucos, consistentes en quemar la vegetación y plantar maíz, sin duda que esa cosecha servirá para las arepas de unos meses o todo el año, para convidar el maíz a las gallinas y cerdos, todo para la dieta de unos pobladores que tiene dificultades económicas, pero que también pudieran contribuir para cuidar la naturaleza.
Tierra quemada y maíz
Finalmente ante la tierra llana, por Capitanejo, Aricagua sale hacia el sur oeste y centro de Venezuela
Lecciones de la descentralización del poder
          
Cuando estuvimos en Los Nevados escribía que las giras no tenían porque no contener política, esa ciencia humana se mete en todo, queremos hacerla con altura, con sinceridad y considerándola una misión de servicio, de bien común para la gente, y sus comunidades. 
Visitamos la casa cural en busca del Pbro. Cornelio Marín, una lástima pero no lo encontramos, fuimos hasta donde dos ex alcaldes, Reyes Cadenas y Nelson Márquez, hablamos con productores y otros líderes, luego de ese parlamentar comunitario tuvimos algunos resultados evidentes:
El progreso de Aricagua se acelera con la presencia de las autoridades municipales electas, lo cual a través de las reformas lograron presupuesto y otras funciones que permitieron cristalizar, activando sus planes de desarrollo social y económicos y ejecutarlos directamente.
El primer alcalde electo, diciembre de 1990, fue Ramón Temistocles Peña. Luego Nelson Márquez, que ejerció por tres períodos consecutivos, siguió Reyes Cadenas que por no realizarse las elecciones a fecha permaneció cinco años en sus funciones. Ahora está frente a la alcaldía Jesús Emiro Lobo.
La alcaldía de Márquez le coloca teléfono a esas comunidades, acerca la lejanía y la pone del lado de la modernidad. Compró 8 máquinas, adquirió unidad para servicio odontológico ambulatorio, otros vehículos y equipos, de ahí parte el despegue de Aricagua hacia el desarrollo. Admiramos el esfuerzo de esas comunidades para salir adelante, pavimentar casi todo el trayecto desde El Morro, puentes, obras de arte viales, y el puente de la cuesta del padre, en todo está presente el corazón y la voluntad de un pueblo luchador. Hay que ayudar para que un esfuerzo de esa magnitud no se pierda por la presencia temporal de una alcaldía del régimen. Los habitantes de Aricagua deben cuidar sus esfuerzos, transportar cemento a esas lejanías y aprovecharlo honestamente para mejorar la carretera me causó asombro y admiración. Digo cemento por las distancias, una especie de emblema que hoy es mejor salud, alimentación, escolaridad, comunicación telefónica y vial, todo mejorando de manera acelerada. Felicitaciones para los dirigentes políticos y todos los pobladores de esas comunidades. Hay que cuidar y defender la descentralización del poder, de no ser por la autonomía municipal hubiese resultado imposible el desarrollo municipal observado en Mérida.
La migración de habitantes desde el sur merideño hacia Barinas, es un hecho de movilidad social normal y natural, los pobladores buscan la tierra llana, con menores dificultades para el trabajo y cercanía de servicios; no obstante la carretera hasta Capitanejo facilita las relaciones humanas, comerciales, agrícolas, el andino aporta un sentido de responsabilidad a sus actividades diferente a los llaneros, cuando parte de una familia se muda a Barinas, no olvidan su terruño, se produce un intercambio cultural beneficioso en ambos sentidos, y la vialidad hace posible mantener las relaciones humanas y de toda naturaleza, todo con efectos muy positivos con comunidades que buscan alcanzar el mayor desarrollo y aportes para el país. 
Posada en Aricagua
        Recomendaciones generales:
  • Mantener los esfuerzos sobre el cuidado de las carreteras, nuevas ampliaciones, y mejoras, así como la ayuda para los productores, en la apertura, arreglo y mantenimiento de la vialidad a sus fundos.
  • Fortalecer todas las iniciativas privadas o públicas que tenga que ver con el desarrollo del turismo.
  • Estudiar un subsidio  municipal para plantar una determinada área de nuevos cafetales, previendo el control de la roya y la broca, una enfermedad fungosa y una plaga que ha desaparecido casi toda la caficultura. Declarar en cuarentena las áreas donde no hayan llegado esas amenazas. El café es un cultivo conservacionista, esas comunidades lo saben cultivar, se adapta a su clima y topografía, recordando que la altura de la plantación, entre los 1600 y 1800 metros de altitud s. n. m. confiere el mejor aroma a esa bebida tan afamada, cuando es producida en Aricagua. Se puede aplicar un subsidio municipal, de acurdo a los costos de producción, al producto final, café lavado, para ayudar a su rentabilidad y parar el abandono de las plantaciones existentes.
  • Considerar una unidad técnica agrícola para prestar asistencia a la ganadería y la agricultura. Estudiar sobre la producción de orquídeas para mercados foráneos donde esa flor tiene importante demanda, es posible que exista una interacción entre los agentes polinizadores y el hongo micorriza. Creo, por el clima, que se puedan explotar las plantas heliconias (aves del paraíso, pinza de langosta y platanillo) con flores demandadas y resistentes para el transporte lejano.
  • Procurar mejorar el queso ahumado producido en Aricagua para lograr mayor higiene, mejor presentación, y ganar un especial mercado que pueda incrementar el prestigio del producto, logrando un mayor ingreso al productor.
  • Como insólito parece que el programa de alimentación escolar únicamente, recibe carne y pollos importados, debiendo en ocasiones cambiar por queso, huevos y granos locales para variar la dieta escolar. Es posible algún programa para suministrar esos productos producidos allí mismo, de lo contrario el pías va a la quiebra.
  • El bien común y la unidad, debe ser el pensamiento supremo para manejar los aspectos políticos, donde las aspiraciones personales o grupales deben dar espacio a nuevos dirigentes sociales con condiciones de liderazgo.

Mérida, 01 de mayo de 2014
Germán Monzón Salas

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