EL CAMPO VENEZOLANO



"SI EL CAMPO CRECE, TODO EL PAIS CRECE, SI AL CAMPO LE VA BIEN, A TODA VENEZUELA LE VA BIEN"

3 mar 2014

Táchira lleva 14 días desabastecida
Los supermercados y farmacias viven una situación crítica por la falta de suministros.
Aura Hernández Carrasquero  Ultimas Noticias
El presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Ureña, Isidoro Teres, informó que el eje fronterizo del estado Táchira lleva 14 días desabastecido.

“No se han abastecido las farmacias y los supermercados. Aquí lo que llega es un camión de mercado con frutas y verduras que se cosechan en la zona. Es grave porque las farmacias no tienen sutura ni alcohol”, declaró Teres.

Además, aseguró que la fontera colombo-venezolana permanece abierta y agregó que hay libre circulación hacia el vecino país.

El presidente del gremio empresarial de Ureña dijo que en San Cristóbal continúan las manifestaciones pacíficas y “trancazos”, y que ayer “los estudiantes tachirenses hicieron una concentración masiva en contra del Presidente de la República”.

Por su parte, el presidente de la Confederación de Industriales (Conindustria), Eduardo Garmendia, alertó que, como consecuencia de las protestas, algunas regiones se ven más comprometidas que el resto del país. 

“Como resultado de la situación del país, hay problemas de distribución. El sector tiene que ir a los puntos de venta que están repartidos entre abastos y supermercados. Son numerosos los centros de distribución”, afirmó Garmendia.

Añadió que hay problemas de movilización dentro de las ciudades, lo cual conlleva un efecto negativo en el abastecimiento.

Además, el segundo vicepresidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), Carlos Larrazabal, precisó que el anuncio de los dos días adicionales no laborables no ayudan a solventar el problema de desabastecimiento que sufren en el interior del país.

“El sector empresarial está haciendo todo lo posible, bajo las circunstancias actuales de la problemática del país, para mantener todos los canales abastecidos; pero, obviamente, los días de asueto que se dieron no contribuyen a eso”, advirtió Larrazabal.

Los tachirenses esperan que el grave problema se solucione en los próximos días.
Venezuela está a las puertas de una historia repetida

La brecha entre dólar oficial y el paralelo se amplió hasta 1.200%

Aún si el Sicad II es exitoso habrá un complejo sistema con tres tipos de cambio.


imageRotate
VÍCTOR SALMERÓN |  EL UNIVERSAL

El desajuste que experimenta el país en materia cambiaria ha alcanzado niveles récord. Al cierre del 28 de febrero la brecha entre el tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares por dólar y el precio del billete verde en el mercado paralelo se situó en 1.200%, una magnitud nunca vista en la historia de los controles y que tiene consecuencias importantes.

Un diferencial tan grande entre el tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares y el paralelo se traduce en que la demanda por los dólares baratos es prácticamente infinita y el acceso a estas divisas es lento, difícil y propenso a la corrupción.

Además el dólar paralelo es utilizado como guía por las empresas y comercios al momento de calcular los costos de reposición y los precios de una amplia gama de productos y servicios toma impulso.

Este es uno de los factores que explica por qué en los últimos doce meses la inflación se ha acelerado al punto que registra un salto de 56,3%, mientras que la demanda de divisas baratas y la asignación de las mismas a empresas de maletín hizo que colapsara Cadivi.

En realidad es una historia repetida. Entre 1983-1989 el gobierno de Jaime Lusinchi mantuvo un control de cambio administrado por la oficina del Régimen de Cambios Diferenciales (Recadi) y el dólar oficial saltó desde 4,3 bolívares hasta 39,3 bolívares y la inflación, una vez fue levantado el control, se disparó hasta 81%.

Entre 1994-1996 el gobierno de Rafael Caldera instauró otro control de cambio, administrado por la Oficina Técnica de Administración Cambiaria (OTAC) y nuevamente, el bolívar sufrió una enorme devaluación porque al levantarse el control el tipo de cambio oficial se alineó con el paralelo, mientras que la inflación batió el record de 100%.

El trío 

Para contener el ascenso del dólar paralelo el Gobierno se dispone a abrir un nuevo mercado, el Sicad II, donde de acuerdo con el vicepresidente para el Area Económica, Rafael Ramírez, el billete verde fluctuará libremente de acuerdo a la oferta y la demanda.

El Sicad II actuaría, al igual que el Sicad, como un mecanismo complementario. Analistas consideran que si efectivamente no hay restricciones para la compra la demanda que no es satisfecha por los canales regulares tendrá un cauce y el dólar paralelo dejaría de existir, aparte de descender.

Pero la disparada del dólar paralelo ha sido de tal magnitud que las proyecciones más optimistas de entidades financieras como Bank of America apuntan a que como mínimo el dólar se situará en torno a 25 bolívares en el Sicad II.

En consecuencia la economía pasaría a contar tres tipos de cambio. El preferencial de 6,30 bolívares, el del Sicad que hasta ahora ha fluctuado entre 11 y 12 bolívares y el Sicad II, cercano a los 25 bolívares.

El campo seguiría siendo fértil para las distorsiones. El profesor del IESA, Richard Obuchi, explica que "con este diferencial de precios entre los tres tipos de cambio continuarán los incentivos para la corrupción, además de la demanda elevada por las divisas más baratas y la lentitud en las asignaciones".

En el lado positivo el Sicad II permitiría que Pdvsa vendiera dólares a un precio superior, algo que aumentaría los ingresos del Gobierno y disminuiría el déficit en las cuentas públicas.

En un reporte fechado el 25 de marzo el analista de Bank of America, Francisco Rodríguez, proyecta que "la tasa de cambio resultante en el Sicad II inicialmente podría estar en un rango entre 25 y 40 bolívares por dólar, generando una devaluación entre 43 y 57% del tipo de cambio promedio y reduciendo el déficit a un dígito".

Si el Sicad establece un tipo de cambio de 25 bolívares el déficit en las cuentas públicas disminuiría desde 14% del PIB hasta 9,2%.

Otro factor a tomar en cuenta es que el traspaso de empresas que están recibiendo divisas a 6,30 bolívares para la tasa del Sicad II significaría una importante devaluación que tendría efectos inflacionarios y que tendría que ser reconocidos por la Ley de Costos.

Gobierno reconoce "de palabra" fallas del control

Autorizan vender carne y pollo por encima del precio fijado en Gaceta.


imageRotate
ANGIE CONTRERAS C. |  EL UNIVERSAL

El control de precios es uno de los factores que ha incidido negativamente sobre los niveles de producción y abastecimiento, trayendo como consecuencia altos niveles de escasez que obligan a los ciudadanos a pagar más por los alimentos.

Aunque el Gobierno es consciente de que los precios controlados no son sostenibles, no permite que los mismos suban de acuerdo con los costos de producción. Sin embargo, a puerta cerrada ha llegado a acuerdos con los sectores productivos para que vendan algunos rubros por encima del valor fijado en la regulación para que mejore el abastecimiento.

El año pasado funcionarios de los ministerios de Alimentación, Agricultura, Comercio y del Banco Central se reunieron con los representantes del sector cárnico para revisar la producción y distribución en esa cadena. Ahí quedó evidenciado que el control había sido determinante en la caída de la producción.

En ese momento no se conseguía carne a precio regulado en ningún comercio, por lo que el Gobierno autorizó "bajo cuerda" a los productores, distribuidores y mayoristas a vender el kilo de carne de primera en Bs 90, cuando está regulado en Bs 27,29 el kilo, es decir, 3,3 veces más que el valor oficial.

En el caso del ganado vivo, aunque el precio está regulado en Bs 8,52 tiene el aval del Ejecutivo para ser vendido hasta en Bs 24.

Eso le inyectó oxígeno a este sector que está asfixiado, entre otras cosas, por las expropiaciones y la escasez de alimento concentrado para el ganado.

Ahora el Ejecutivo aplicó el mismo esquema para el sector avícola, como medida para atenuar la escasez del rubro. Recientemente llegaron al acuerdo de que los comerciantes podrán vender al consumidor el kilo de pollo entero en Bs 40, cuando está regulado en Bs 18,73.

En este caso, el sobreprecio "autorizado" es poco más del doble del valor oficial.

El doble discurso del Gobierno deja ver el fracaso del control de precios. Aun así ha sido tajante en señalar que no levantarán la regulación y las medidas apuntan hacia agudizar los controles.

De hecho, el discurso del Estado se ha centrado en la especulación y la "guerra económica" por parte del sector privado, para lo cual idearon una Ley de Precios Justos a través de la cual sancionará hasta con cárcel a quienes vendan por encima de los precios fijados.

Los comerciantes confían en que no serán objeto de sanciones por vender a los precios que les autorizó el Ejecutivo. No obstante, existen dudas porque el mismo fue sólo de palabra.

Los distintos sectores del área de alimentos han señalado que es necesario que los precios fluctúen al mismo ritmo en que lo hacen los costos de producción. De esa manera se garantizan los recursos para seguir reinvirtiendo en la producción, lo que permite una oferta equilibrada en el mercado.

Hasta ahora las revisiones de precios se han hecho una vez al año. En 2013 se revisaron los precios de siete rubros básicos: leche en todas sus presentaciones, quesos, carne, pollo, harina, pan y pastas; y quedaron pendientes los aumentos en otros cinco: aceite, azúcar, arroz blanco, café y sardinas. 

También están pendientes ajustes a los productos regulados por la Sundecop hace dos años.

1 mar 2014

Ejecutivo y sector avícola nacional acuerdan sincerar a 40 bolívares el kilo de pollo

Panorama

El Ejecutivo y el sector avícola nacional acordaron, esta semana, sincerar hasta en 133% el precio del kilo de pollo al consumidor, “con el fin de frenar la especulación en el rubro”. El último ajuste de la proteína animal más consumida en el país fue hace 9 meses cuando se incrementó solo un 20%, de Bs. 15,6 a Bs. 18,7.

Así lo reveló a PANORAMA una fuente del Ministerio de Alimentación, quien detalló que todas las presentaciones del rubro también fueron sinceradas, desde la planta hasta al consumidor, ante los costos de producción en el sector y ante la especulación que se ha presentado con el rubro”.

“Se acordó que el kilo de muslo al público se vendería en Bs. 53; el kilo de pechuga\hueso en Bs. 83; el filet de pechuga en Bs. 123 y las alas al consumidor en Bs. 47 el kilo. (...) Toda la cadena se comprometió a respetar los márgenes establecidos”, precisó la fuente.

En cifras, el aumento representa en el muslo un 134%, al pasar de 22,64 bolívares a 53 bolívares; en la pechuga el alza es de 187,7% (de Bs. 28,84 a Bs. 839; y en el filet el incremento, con respecto al precio regulado, es de 177%, al pasar de 44,40 bolívares a 123 bolívares el kilo.

Si bien el precio regulado del kilo de pollo se fijó en 18,7 bolívares en mayo pasado, muy lejos de cubrir los costos de producción, en el mercado y carnicerías es vendido actualmente entre 40 y 60 bolívares el kilo el pollo entero. 

“Un kilogramo de pollo lo he comprado en 45 bolívares y hasta en 55 bolívares el kilo en una carnicería cercana”, contó Ari Hernández ama de casa.

Dueños de carnicerías y gerentes de supermercados consultados por este rotativo confirmaron el ajuste acordado del pollo y contaron que “ya los vendedores nos advirtieron que la próxima semana se comenzará a facturar con el precio nuevo, pese a que aún no ha salido en Gaceta Oficial. 

Esperemos que los despachos sean fluidos porque en las últimas semanas se ha dificultado por las protestas en el país”.

Y es que este “consenso” que hace el Gobierno regional con la industria del pollo no es el primero que otorga al sector agroalimentario.

En julio del año pasado, el Ejecutivo y el sector cárnico convinieron, en un consenso histórico en una década, sincerar hasta en 300% el precio de la carne de res.

El kilo del corte de carne de primera (pulpa, muchacho o chocozuela) se vendería a 100 bolívares, la carne de segunda (como solomo o lagarto) en Bs. 75 y la de tercera (costilla) en Bs. 60. Mientras que el precio de los cortes liberados, como el lomito, será de 120 bolívares. Igualmente se acordó ajustar el precio del ganado en pie a Bs. 23 y en canal a 47 bolívares.

Sin duda, este acuerdo del Ejecutivo con el sector avícola representa el primer paso para una sinceración del precio no solo en el rubro; sino en los demás rubros regulados.

En el caso del Zulia, el pasado jueves los productores avícolas de la región y la Gobernación del Zulia concertaron, durante una reunión sostenida, priorizar la distribución de pollos en los mercados y supermercados, así como en la red de carnicerías y ventas al detal del rubro con miras a fortalecer la seguridad alimentaria en la región .

Persisten las colas para comprar alimentos en todo el país

Estiman que decretar días no laborables profundizará la escasez.


imageRotate
Angie Contreras C.   El Uniuversal

Los venezolanos aprovecharon los dos días no laborables que otorgó el Gobierno para ir a comprar alimentos. Ayer, en distintas ciudades del país, se registraron largas colas en los supermercados.

Los habitantes del estado Táchira denuncian que tienen dificultades para encontrar los productos de primera necesidad, no sólo en lo que se refiere a los alimentos de la cesta básica, sino también en artículos de cuidado personal y mantenimiento del hogar, descontento que ha quedado plasmado en las protestas que se mantienen desde hace dos semanas en esa entidad.

En San Cristóbal las personas acudieron de forma masiva a comprar alimentos. Muchos permanecieron por más de cinco horas en cola y mostraron números marcados en el antebrazo. En algunas zonas la gente estuvo hasta 12 horas en espera para comprar.

Los tachirenses, al igual que el resto de los venezolanos, andan en busca de alimentos básicos como pollo, carne, leche, arroz, harina para hacer arepas y hasta pan. De igual manera andan a la caza de artículos de primera necesidad como jabón de baño, champú, papel higiénico, crema de dientes y detergente para lavar la ropa.

También reportan largas filas de carros en las estaciones de servicio, y limitaciones para conseguir gas doméstico.

Las barricadas que impiden el paso en las distintas localidades tachirenses han afectado la distribución. Los camiones no pueden entrar ni salir del estado, entre otras cosas, por miedo a sufrir daños físicos, al transporte o a la mercancía.

En la zona agrícola de La Grita están detenidos unos 1.500 camiones que distribuyen hortalizas al resto del país.

Con el occidente de Venezuela convertido en epicentro de las protestas, algunos camioneros suspendieron los viajes por falta de seguridad. Otros apagaron los motores en solidaridad con los manifestantes, reseñó Reuters.

"No solamente podemos perder los camiones, o las cosechas. También podemos perder la vida", dijo Freddy Rosales, un representante de la asociación de productores de hortalizas de La Grita. "Ya nos saquearon un vehículo y quemaron otro". Destacó que esperarán los próximos días a ver si cesan las protestas.

En Caracas la situación es similar. Durante los últimos dos días los caraqueños acudieron de forma masiva a los supermercados y se registraron largas colas dentro y fuera de los establecimientos, tanto en las zonas populares como en el este de la ciudad.

Aunque algunos establecimientos se mostraron abastecidos, las ventas estuvieron restringidas, lo que ocasionaba malestar en quienes hicieron varias horas de cola.

En otras entidades como Coro, Barquisimeto, Maracay, Valencia, Maracaibo y zonas de Miranda también se reportaron largas colas en los supermercados durante este viernes.

El panorama se complica

Los empresarios calculan que la distribución de mercancías cayó a la mitad por el cierre de las vías desde mediados de febrero.

"Hay un incremento de la inasistencia al trabajo y dificultad para mantener normal la distribución de productos de consumo masivo", dijo Eduardo Garmendia, el presidente de Conindustria.

En el estado Carabobo, donde se concentra buena parte de la industria del país, las barricadas y las fuertes manifestaciones impidieron durante los últimos días la entrada de materias primas y la salida de bienes terminados.

"Las industrias trabajan a media máquina", dijo Damiano Del Vescovo, presidente de la Cámara de Comercio de Valencia.

Estiman que la situación podría empeorar si el Gobierno corta el suministro de combustibles a las zonas de conflicto, como ha sugerido el ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez.

Los empresarios sostienen que decretar días no laborables lejos de solucionar la situación complica aún más el desabastecimiento.

"Cuando vemos los anaqueles vacíos, meterle seis días sin trabajo es delicado. Las decisiones que toma el Gobierno en materia de orden político van en contralínea a las soluciones al desabastecimiento", dijo Carlos Larrazábal, vicepresidente de Fedecámaras a Reuters.

Cancelan parte de la deuda con empresas del sector privado

El Gobierno está examinando los montos sector por sector.


El Universal

Fuentes financieras afirman que durante esta semana el Banco Central comenzó a desembolsar parte de las divisas pendientes de liquidación al sector privado.

El desembolso ascendería a alrededor de 900 millones de dólares, una cifra que representa 10% de los 9 mil millones de dólares que esperan empresas de distintos sectores de la economía.

Un número importante de compañías de alimentos, industria automotriz, medicamentos, entre otras, acudió a Cadivi y obtuvo una Autorización de Adquisición de Divisas (AAD). Con esta autorización compró insumos, materia prima y productos terminados en el exterior. 

La mercancía ingresó al país y al cerrar el ciclo de la importación las empresas obtuvieron una Autorización de Liquidación de Divisas (ALD) para que el Banco Central les venda los dólares.

Pero este último paso no ocurrió y las empresas tienen una deuda con los proveedores en el exterior por el orden de nueve mil millones de dólares, que ha impedido la renovación de los inventarios.

Los proveedores, entre los que se encuentran las casas matrices de importantes multinacionales, han dejado de surtir a las empresas que están en Venezuela.

El lunes de esta semana Rafael Ramírez, vicepresidente para el Área Económica, afirmó que está analizando sector por sector.

"Los ministros me traen por cada sector, lo que haya que pagar se paga sobre todo para destrabar cosas, estamos viendo los casos. Ellos están trayendo sus cosas y estamos auditando", afirmó.

Básicamente el Gobierno quiere determinar si las empresas le colocaron el precio a los productos de acuerdo al tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares y no utilizando el dólar paralelo.

"Quiero que me expliquen a cómo lo realizaron. Si vendiste el producto al tipo de cambio de 6,30 bolívares te lo reconozco. Ahora si me dicen yo lo vendí a 70 porque no sabía si iba a volver a recibir divisas a 6,30 no puedo pagar a 6,30. Sería una irregularidad administrativa", dijo Rafael Ramírez.

El problema es que mientras transcurre este proceso los inventarios no se han repuesto de la manera adecuada y por tanto todo apunta a que en el corto plazo aumentará el desabastecimiento.

En enero el índice de escasez de alimentos básicos se ubicó en 26% de acuerdo con las estadísticas del Banco Central de Venezuela.

El Gobierno anunció importaciones de alimentos a través de un fondo de mil 600 millones de dólares para tratar de surtir los anaqueles.

Liquidan divisas para importar insumos agrícolas

El ministro de Industrias se reunió ayer con los sectores productivos.


imageRotate
ANGIE CONTRERAS C. |  EL UNIVERSAL

El Gobierno nacional comenzó a liquidar al sector privado las divisas que están pendientes. El lunes pasado se les notificó a los importadores y comercializadores de insumos para el sector agrícola que se les cancelaría parte de la deuda.

Amparo Ruíz, directora Ejecutiva de la Asociación de Fabricantes de Productos Químicos Agropecuarios (Afaquima), informó que fueron aprobadas las Autorizaciones de Liquidación de Divisas (ALD) de 2012 y 2013 para algunas de las empresas afiliadas, y que el compromiso es ir liquidando los dólares "de manera significativa" para que puedan cancelar la deuda con los proveedores internacionales.

La deuda de Cadivi con las empresas afiliadas a Afaquima es de 56 millones de dólares. Ruíz señaló que la deuda será cancela al tipo de cambio de 6,30 bolívares por dólar, con lo cual podrán mantener el convenio de precios de los insumos para el sector primario.

Señaló que en la medida en que se vayan liquidando las divisas se irán retomando las relaciones comerciales con los proveedores internacionales para el despacho de insumos y materias primas, los cuales se habían reducido significativamente desde 2013 por falta de pago.

Ruíz explicó que la importación de productos y la reposición de inventarios dependerá de la rapidez con la que se liquiden las divisas. Señaló que desde Colombia, donde algunos proveedores tienen centros de distribución, tardarían por lo menos dos semanas.

Es por ello que confía en que las liquidaciones de los dólares se realizarán semanalmente.

Asimismo, el Ejecutivo se comprometió a flexibilizar los trámites de importación, los cuales se canalizarán a través de una comisión conformada para ese fin y que está integrada por el Ministro de Agricultura y Tierras, Yván Gil, y el presidente del Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex), Alejandro Fleming.

Se conoció que se está analizando suspender la solicitud de Certificados de No producción para agilizar los procesos de compra en el exterior.

En revisión

El ministro de Industrias, Wilmer Barrientos, se reunió ayer en el Círculo Militar con representantes de los sectores productivos del país para revisar los factores que están afectado la productividad y el abastecimiento, en el marco de la comisión de la verdad económica. 

A través de su cuenta en Twitter (@PatriaEficiente), Barrientos informó que abordarían temas puntuales con el sector de alimentos, "en relación con permisología y adjudicación de las divisas".

El ministro informó que también se reunieron con el sector envases y empaques.

"La idea es mantener la atención permanente a las empresas, a través de mesas de trabajo que permitan recoger las alertas de cada sector!", señaló Barrientos.

Dijo que se reunirán una vez por semana con el sector privado para atender todo lo relacionado con la productividad.

"Invito a todos los empresarios a participar en las mesas sectoriales, que se instalarán en Círculo Militar de Caracas!", expresó el funcionario en la tarde de ayer a través de la red social.