EL CAMPO VENEZOLANO



"SI EL CAMPO CRECE, TODO EL PAIS CRECE, SI AL CAMPO LE VA BIEN, A TODA VENEZUELA LE VA BIEN"

31/8/2014

SIETE DIAS

La Semilla de La Discordia

Están prohibidos, pero se consumen. La paradoja de los transgénicos enfrenta la visión de agricultores con la del gobierno. Aunque la legislación vigente –a la espera de una discusión desde 2013– no permite que los siembren en el país por considerarlos dañinos, institutos científicos oficiales han hallado trazas de estos en alimentos que se consiguen en los anaqueles. Por eso, productores del campo consideran que se pierde la oportunidad de aprovechar el desarrollo tecnológico a partir del cultivo de semillas genéticamente modificadas cuando hoy en día se importan de Brasil, Estados Unidos y Argentina rubros obtenidos de esta forma, que no son etiquetados y el consumidor venezolano ni se entera.

Los transgénicos están prohibidos en el país | Katiuska Hernández
KATIUSKA HERNÁNDEZ   el nacional

En Guárico la prolongada sequía de este año hizo que apenas se lograra sembrar 75.000 hectáreas, la mitad de las disponibles en ese estado llanero. La dificultad para regar los cultivos generó la pérdida de miles de cosechas de maíz y otros rubros agrícolas en varias regiones del país.

Perder la siembra significa una crisis económica y social para muchos productores y campesinos que dependen de la actividad. Habrá que refinanciar o reestructurar los créditos, volver a solicitar insumos y conseguir semillas. Es una carrera contrarreloj que no tiene al clima como mejor aliado. 

Semillas de maíz resistentes a la sequía, a las malezas y a las plagas forman parte del portafolio biotecnológico disponible para el uso del área agrícola, gracias al desarrollo de la ingeniería genética en buena parte del mundo. 
Sin embargo, en Venezuela el asunto de los transgénicos aún está vetado y es controversial. 
Los productores apoyan que se comience a debatir su uso, mientras que el gobierno se niega a permitir estos cultivos por considerarlos potencialmente perjudiciales para la salud y una amenaza a la cultura del pequeño agricultor que lo hará dependiente de grandes corporaciones. 
El desarrollo biotecnológico ha mejorado la resistencia de semillas  tras el estudio de su ADN y la transferencia de este entre organismos. Maíz, soya, remolacha, algodón y lechosa son los cultivos más comunes a los que se les aplica este avance en el mundo. 
Movimientos sociales señalan que consumirlos puede producir cáncer y diabetes, además de los riesgos que representa para el medio ambiente y la biodiversidad; sus defensores alegan que no hay pruebas que demuestren que sean dañinos para la salud. 
La realidad es que su cultivo crece en América, Asia y África, y en algunos países en los que está penalizado se busca permitirlos. 
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, declaró hace poco que la prohibición del uso de esta tecnología en su país es un error que hay que enmendar. 
Solo entre Argentina y Brasil suman 65 millones de hectáreas de esos cultivos. 
En la Unión Europea hay severas restricciones, aunque cada país tiene la potestad de decidir unilateralmente su uso. 
Recientemente Italia y Francia, donde el consumo de productos orgánicos y con denominación de origen es cada vez más valorado, han prohibido la utilización del maíz modificado que se permite en la eurozona. 
En España y Portugal, en cambio, sí está permitido. 
A pesar de las consideraciones gubernamentales, la venezolana es una economía de puerto y sus vecinos de Mercosur tienen una potente industria biotecnológica de exportación. 
Por ejemplo, de acuerdo con la Asociación Venezolana de Cultivadores de Palma Aceitera, 80% de las oleaginosas que se consumen en el país son importadas; entre ellas están los aceites crudos de soya, girasol y maíz, en su mayoría elaborados a partir de modificaciones genéticas. 
Entonces no es de extrañar que estudios del propio Ministerio de Ciencia y Tecnología hayan detectado desde hace varios años la presencia de transgénicos en alimentos consumidos usualmente sin que lo informe la etiqueta.
Una resolución emitida en 1997 por el gobierno de Rafael Caldera prohíbe la manipulación, comercialización y uso de transgénicos hasta que el país tenga un marco regulatorio sobre la materia.
Una década después, en 2007, se creó la Comisión Nacional de Bioseguridad para asesorar sobre el uso, manipulación, permisos y otros asuntos relacionados con los transgénicos. La integraban representantes de los ministerios del Ambiente, Agricultura y Tierras, Industria, Comercio, Ciencia y Tecnología y Salud, además de académicos, universidades, agroquímicos, farmacéuticos, pequeños y medianos agricultores y asociaciones de consumidores. 
Pero esta comisión está congelada y nunca más se ha vuelto a convocar. Solo se reunió tres veces ese año, cuando se trató la normativa de funcionamiento. 
En 2013 fue presentado en la Asamblea Nacional un proyecto de ley de semillas que proponía mantener la prohibición del uso de transgénicos. El texto no fue aprobado y el Ejecutivo ordenó revisarlo. 

El diputado del PSUV por Guárico José Ureña, coordinador de la Subcomisión de Desarrollo Agroalimentario, quien presentó el documento, ha insistido en que debe ser debatido este año en el Parlamento. 

El artículo 5 establece: “Queda prohibida la producción, importación, comercialización, distribución y uso de semillas transgénicas”. 
 
Se importan

Ese aceite, aquellas galletas, el cereal infantil; las cotufas de la película del domingo. Sin saberlo, cualquiera que haga mercado estaría llevando a su despensa alimentos hechos a base de transgénicos importados. 
La Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), adscrita al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, ha investigado en varias oportunidades si hay hallazgos de material genéticamente modificado en alimentos procesados y en semillas agrícolas. 
El especialista en genómica y proteínica Iván Galindo, coordinador del laboratorio de IDEA, indica que como parte de un trabajo de grado de 2013 se tomaron muestras de semillas comerciales de soya y maíz. 
“Se aplicaron pruebas internacionales del ADN a semillas comerciales y se determinó la presencia de transgénicos. No se hizo una trazabilidad, pero el resultado fue positivo”, dijo. 
El experto del IDEA señaló que en 2008 se realizó un estudio en alimentos procesados que se distribuían en anaqueles de supermercados de la Gran Caracas. 
“Como no había una ley que obligara a etiquetar los productos e identificar si fueron procesados con rubros transgénicos, se hizo una revisión de esos alimentos y efectivamente se consiguió que algunos tenían  presencia de material genéticamente modificado”. Uno de ellos es la leche de soya. 
“Es el transgénico más comercializado en el mundo. 95% de su cultivo es con organismos modificados genéticamente”. De una muestra de 52 productos procesados que se examinaron –la mayoría importados y derivados de soya y maíz–, 35% contenía material transgénico. 
A pesar de los hallazgos, Yván Gil, ministro de Agricultura y Tierras, negó que al país ingresen transgénicos y señaló que son cultivos cuestionables: 
“Vemos cómo la Unión Europea y China están poniendo alertas sobre los organismos genéticamente modificados para prohibir su consumo. 
En países desarrollados solo está autorizado para el consumo animal, que luego llegará a los humanos porque aún hay un desconocimiento de los efectos reales sobre las personas”. 
La presidente del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas, Tatiana Pugh, indicó este año en una nota de prensa  que en Venezuela no se producen ni se permite la entrada de transgénicos: “Sabemos que las compañías trasnacionales han introducido la tecnología de los transgénicos en otros países. 
Nosotros estamos apostando por el conocimiento popular”. A la espera de que se abra este mercado, en el país ya están establecidas desde hace años las grandes compañías que comercializan esta tecnología. Entretanto, son proveedores de semillas y agroquímicos. 
Galindo considera que los resultados de sus análisis son una evidencia de que en Venezuela se debe debatir este tema desde el punto de vista técnico y de normativa de control. 
“No podemos decir a la ligera que todos los transgénicos son buenos o malos, el problema es que es una tecnología muy poderosa que debe utilizarse en países como el nuestro que cuentan con un gran potencial de biodiversidad y que además tiene problemas particulares con la disponibilidad de alimentos. 
No podemos seguir esperando que se importen alimentos que sí lo son y no hacer nada por reglamentarlo, para desarrollar nuestra propia tecnología y controlarla. 
Vamos a estar ahogados de productos transgénicos en varios años como le sucedió a Brasil, y fue precisamente eso lo que empujó a adoptar estos cultivos, con lo que pasó a ser una potencia en esta materia”.
El ministro Gil reconoció el atraso tecnológico de Venezuela en el área agrícola y no negó la posibilidad de abrir una discusión amplia. 
“Detrás de la biotecnología y de los organismos genéticamente modificados también hay un interés económico y comercial y quizás eso priva sobre la situación de la seguridad alimentaria. Pero bueno, es un debate que hay que dar y no estamos negados a hacerlo”, dijo.
Este tema ha hecho ruido desde hace más de una década. En 2006 Lorna Haynes, de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina, escribía en el portal aporrea.org sobre los hallazgos del IDEA y señalaba que su organización había entregado en 2002 denuncias de este tipo a la Fiscalía General de la República sin que se restringiera la entrada de estos productos. 
“Muchos de los alimentos para bebés contienen soya, a pesar de las advertencias científicas acerca de las propiedades antinutricionales de ese producto, así no sea transgénico”, indicó Ramón Elías Bolotín, vicepresidente de Fedeagro, también lo comenta. 
“Los transgénicos vienen en la harina de soya y en el aceite crudo de soya que se importa de Argentina, Bolivia y Estados Unidos. Incluso en el maíz amarillo que se compra a Estados Unidos y a Argentina para procesar alimentos balanceados para animales”. 
Agrega una petición: “Si son buenos, como lo han demostrado 18 años, de consumo en el país, con rubros importados, ¿por qué no permitir que los agricultores los aprovechen? Ahora, en caso de que sean malos, que no se permitan entonces las importaciones”.
En Venezuela se consumen 4 millones de toneladas de maíz amarillo de los cuales 85% es importado, según el Circuito de Alimentos Balanceados para Animales.

Desinformación

El activista de derechos humanos Rafael Uzcátegui, miembro de Provea, suscribe muchas de las advertencias del movimiento ecologista internacional acerca de la necesidad de  etiquetar los alimentos que tienen componentes modificados genéticamente. 
“Hay mucha preocupación sobre los efectos en la salud, y de esta manera la población estaría enterada y puede decidir si los compra”, expresó.
Los colectivos sociales también exigen al gobierno que informe sobre el consumo de productos genéticamente modificados. “Hay negociaciones con semillas transgénicas descaradamente y con productos alimenticios para niños que los tienen. 
El Instituto Nacional de Nutrición debe publicar una lista de los productos que los contienen”, denuncia Robzayda Marcos, activista del proyecto comunicacional popular Guarura. Su compañero Juan Carlos La Rosa afirma que el país está inundado de transgénicos: 
“Todo lo que consumimos está plagado. Por un lado se tiene un discurso antitransgénicos y, por el otro, el propio gobierno hace negocios con empresas que los producen”. 
La desinformación puede tener consecuencias no solo en la mesa del venezolano, sino también en el campo y en la supervivencia de la semilla autóctona. 
“Hay alertas que indican que las semillas transgénicas son costosas y promoverían una dependencia de los campesinos hacia determinadas compañías que suministran el producto. 
Esto puede afectar la política de soberanía agroalimentaria del país”, manifestó Uzcátegui. 
Antonio Pestana, presidente de Fedeagro, insiste en que es momento de apartar la política y analizar el tema más fríamente: “52% de las áreas de cultivos genéticamente modificados en el mundo son de pequeños agricultores. 
Estamos cometiendo un grave error al negarle al país la posibilidad de debatir sobre el uso de transgénicos. Hay estudios que señalan que están contribuyendo a mejorar la agricultura y ayudar a países que tienen problemas como el hambre. 
Nuestra petición es que se analice el tema y se abra el debate científico técnico sobre los transgénicos”, aseguró.
En tiempos de escasez, sequía y captahuellas para comprar comida la discusión está servida. 

La experiencia de Brasil 

Para el ex ministro de Agricultura de Brasil y premio mundial de la Alimentación 2006, Alyson Paulinelli, el uso de transgénicos debe estar acompañado de una legislación que contemple una importante fiscalización y acompañamiento para evitar que se comentan errores con la aplicación de biotecnología y los cultivos genéticamente modificados.

Señala que en Brasil se alimenta a millones de pollos y aves, además de ganado y otros animales para consumo humano, con cultivos transgénicos. 

Expresó que Brasil, que hoy en día es el segundo país en el uso de cultivos transgénicos en términos de hectáreas sembradas, perdió cerca de nueve años en discusiones que le hicieron daño a la agricultura. 

“En Venezuela hay una discusión ideológica sobre los transgénicos que está fuera del tema científico y técnico”, dijo.

Cifras

27  países plantaron cultivos transgénicos en 2013, según el  Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agro-biotecnológicas.

18  millones  de agricultores  en el mundo  se sumaron al uso de alimentos modificados  el año pasado.
1.600  millones es la superficie del cultivo  de transgénicos  en el mundo.

La Escasez de Agua

Para completar, a este invierno seco seguirá en breve el verano y con él, más dificultades...


PEDRO E. PIÑATE B. |  EL UNIVERSAL

En Venezuela este 2014, el clima cambiante y la sequía causan escasez de agua, que en las ciudades se exacerba es por falta de previsiones. El continuo y desordenado crecimiento urbano, aumenta la demanda de agua siempre insatisfecha porque los acueductos no crecen a la par. 

Así se raciona de rutina y mediante pozos y cisternas se surte donde la tubería no llega o el servicio es deficiente. Las viejas represas poco se mantienen y menos se construyen nuevas. 

La invasión, depredación y contaminación de las cuencas es impune. La mayoría de ciudades no trata las aguas servidas y la basura y basureros contaminan las fuentes de agua. De este drama hídrico-ambiental, el lago de Valencia es triste referencia. Lleno que se desborda, su agua contaminada no sirve para abastecer ninguna ciudad en sus orillas.

En cuanto al campo, el invierno o estación de lluvias ha sido seco en varias regiones del país. Extensas zonas agropecuarias han tenido mínimas o insuficientes precipitaciones afectándose los cultivos y el ganado. 

Para completar, a este invierno seco seguirá en breve el verano y con él, más dificultades hídricas para el campo por los 6 meses que dura. 

Siendo grande el impacto de la sequía en el campo, preocupa no se visualice a decir de la poca atención prestada a los productores y comunidades rurales afectadas. 

Esto obliga a recordar un concepto de la FAO que aplica igual en las ciudades: "La escasez de agua cambia con el tiempo a consecuencia de la variabilidad hidrológica natural, pero varía aún más en función de los modelos existentes de gestión, planificación y política económica". 

De allí la importancia de la mejor atención pública y privada a la escasez de agua actual y por delante. 
Venezuela: #Leche debe importarse con tres meses de anticipación para que llegue al país


Leche debe importarse con tres meses de anticipación para que llegue al país
Lecheria Latina  Versión Final

El presidente de la Cámara Venezolana de Industrias Lácteas (Cavilac), Roger Figueroa, conversó sobre la importación de leche en el país y los efectos que su ausencia causa en la industria de este sector en el país. 

Aseguró que se está resolviendo la liquidación de divisas, pese a algunos rezagos que existen y precisó que la importación de la leche se debe hacer con tres meses de anticipación para que llegue: “Si se comprase hoy, vamos a esperar un tiempo”. 

Figueroa, en el espacio de entrevistas del Noticiero Televen, manifestó que la quesería nacional “está casi moribunda” porque no se puede comprar la leche a un costo elevado para transformarla en queso industrial. 

De tal manera, añadió que el grueso de la leche se la lleva la quesería artesanal: “Los precios hoy día son enormes. 500, 300, 400 bolívares el kilo”. Una vez más insistió en que se libere el precio de la leche cruda a puerta de corral y los productos que se hacen. 

Apuntó que se consumen 100 litros de leche por persona al año y para cubrir esa cantidad, se debería producir 1.500 millones de litros al año. “No hay fórmula matemática socialista, capitalista de poder tener la suficiente materia prima nacional para surtir y transformar en productos terminados si no hay suficiente abastecimiento”.

Entrevista Jorge Roig, presidente de Fedecámaras


"Si no logramos acuerdos en el diálogo el país se descuaderna"

"La tormenta perfecta llegó con todo a la economía: recesión desabastecimiento e inflación" "El peor enemigo del Presidente Maduro se encuentra en las propias filas del oficialismo".


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ROBERTO GIUSTI |  EL UNIVERSAL

Jorge Roig hace autocrítica y reconoce que "en el pasado los empresarios cometimos muchos errores". Está consciente de que no pocos han medrado y siguen medrando a la sombra de la renta petrolera. Pero de la autocrítica pasa a la crítica y sostiene que estamos viviendo "la tormenta perfecta" con la convergencia de tres factores que hacen de la crisis un verdadero drama: recesión, desabastecimiento e inflación: "Tenemos recesión con una caída de 4 puntos en el primer semestre, una tasa inflacionaria de más del 60% y una escasez, que en el caso de Caracas, llega al 75%". Todas cifras, apunta, que el BCV mantiene en reserva. 

Así las cosas, insiste en el diálogo como instrumento único capaz de superar una tormenta que ya se manifiesta con profusión de rayos y centellas.

-A fines del año pasado las relaciones entre gobierno y empresarios estaban en su peor momento. Maduro te había acusado de conspirar y no se veía, por ningún lado, la posibilidad de un entendimiento. 

n febrero y marzo, el gobierno, ante las protestas, hizo un llamado al diálogo, que en el caso del sector económico, se mostró más prometedor. Han pasado seis meses desde entonces y la pregunta es: ¿cómo valoras la situación actual? 

-Es menos tensa que para entonces, cuando fui agredido 16 veces en cadena nacional. Hoy las relaciones son mejores. Luego de 15 años entramos a Miraflores, expresamos lo que pensábamos ("el país no está bien, Presidente") y si ahora nos dieran otra oportunidad, diríamos: "Presidente, el país está peor". 

Esto no quiere decir que no hayamos avanzado y de hecho hay señales de progreso, algo que mucha gente desconoce porque las buenas noticias pareciera que no lo son.

-¿Quiere decir eso que la comunicación permanece? 

-La situación es confusa porque no nos hemos levantado de la mesa, pero el diálogo no ha fluido. Estamos como esos matrimonios que duermen en camas separadas y se hablan muy poco. Creo que esa situación no es idónea porque vivimos en una misma casa (Venezuela).

-Hablas de algún avance. 

--Se reconocieron precios que tenían tres años rezagados: azúcar, pollo, aceite, arroz. Se implantó un sistema alternativo de divisas, mal implementado (no estamos satisfechos con el Sicad dos), pero ahí está. Se estableció un nuevo régimen de exportaciones. 

Se flexibilizaron algunos aspectos laborales en cuanto a calificaciones de despido. Pero esos avances son tan poco significativos, ante el tamaño de la crisis, que pueden pasar desapercibidos. Además, no hemos entrado a discutir las materias de fondo, que son las que fundamentalmente nos interesan.

-Ni parece que las van a discutir porque Maduro dijo que "el Psuv no ha sido y nunca será un partido socialdemócrata, ni de centro, ni del medio". ¿No echa por tierra esa ratificación cualquier intento de acuerdo? 

-Racionalizar la economía no está reñido con ninguna ideología y hay que hacerlo cuanto antes. El gobierno insiste en ponerle etiqueta a las decisiones que se debe tomar y debemos quitárselas porque son inevitables, hoy, mañana o pasado mañana. 

La diferencia está en que si las asumes ahora, serán menos dolorosas. No se puede decir que la economía reinante en países cercanos, como Ecuador o Bolivia, sea de derecha. 

La racionalidad económica no está en contradicción con la ideología. Esas experiencia los demuestran porque, además, lo están haciendo bien y mucho mejor que Venezuela.

-Pero, ¿no está condicionado el modelo económico por el modelo político?

-Ellos tienen modelos políticos copiados de Venezuela.

-Pero no intervienen en la economía como lo hace el gobierno venezolano. 

-Ahí está la diferencia. Por eso insisto en la racionalidad económica. Giordani fue un aprendiz de brujo a quien se le dieron miles de millones de dólares para hacer un experimento, en un laboratorio llamado Venezuela y fracasó.

-¿Éramos conejillos de Indias de Giordani? 

-Absolutamente. Es el caso de alguien a quien le dan una fortuna "a ver si inventa algo". Y aunque uno puede probar algún tipo de tercera vía, quizás original, desde la perspectiva política, en materia económica es falso afirmar que hay un proceso de transición a una economía socialista.

-¿No estamos sufriendo los efectos de un plan de ajustes (los precios suben todos los días) sólo que no hay ajuste y por tanto no habrá recuperación a mediano plazo? ¿Si las cosas están duras sin ajustes, ¿cómo serían si el gobierno lo llegara a aplicar?

-Eso demuestra que los controles no sirven porque los rubros más controlados son aquellos que registran niveles más altos de desabastecimiento e inflación. 

Es vano el intento de controlar los precios con una tabla Excel porque si lo haces los productos desaparecen y aparecen luego, por otro lado, con precios más altos. 

Como contrapartida, aquellos productos no sometidos a controles registran menos inflación y se consiguen.

-¿Por qué pediste perdón a los venezolanos por la instalación de las captahuellas?

-Ofrecimos excusas por someterlos a una humillación. Tal control, que en realidad es una tarjeta de racionamiento, limita el libre acceso a los bienes y servicios y Fedecámaras no está de acuerdo con eso.

-Antes que excusarse, ¿no cabe oponerse firmemente a la aplicación de la medida?

-Estamos haciendo ambas cosas. Nos oponemos con los recursos establecidos por la ley y demandaremos la medida ante el TSJ, tal y como hicimos con la ley de Precios Justos. Pero también expresamos nuestra posición, a través de los medios, porque, el consumidor es lo más importante para nosotros.

-¿No crees que el consumidor puede agradecer una medida que, al menos, temporalmente, le permitirá conseguir los productos de primera necesidad?

-No los conseguirá y, además, será sometido a un proceso indignante. El problema de fondo es que no hay suficiente productos para abastecer una demanda creciente y la medida no lo resuelve, como tampoco resuelve la fuga de alimentos.

-En noviembre decías que el modelo económico tiene las patas cortas, es decir, que no va a prolongarse en el tiempo. ¿Qué tipo de desenlace avizoras?

-La crisis llegó. Cuando te decía que no era de largo aliento tenía razón y de noviembre para acá se ha ido exacerbando. Hoy los indicadores económicos son los peores de los últimos 40 años. 

Tenemos la inflación más alta del planeta y un desabastecimiento cuyo alcance, en cifras, se pretende esconder a los venezolanos, incluso al presidente Maduro. 

El modelo llegó a una etapa en la cual ya resulta insoportable e inviable.

-¿A punto de eclosión? 

-Los países siempre pueden estar peor. Hasta que aparece la protesta social. Entonces los gobiernos pueden rectificar. Creo que aquí ya se está manifestando el descontento tal y como lo recogen as encuestas. Ese, el peor de los escenarios, es el que Fedecámaras insiste en la necesidad de evitar porque no apoyamos la guarimba ni la protesta violenta. 

Ahora, está claro que el gobierno se debate en una serie de contradicciones internas que no le permiten adoptar las decisiones necesarias. 

En toda revolución hay dos tipos de dirigentes: quienes la hacen (la revolución) y quienes se benefician de ella. En la venezolana el segundo grupo es más numeroso que el primero.

-Cuando la situación se plantea en estos términos, se impone adoptar dos tipos de decisiones. Unas las inmediatas, para evitar la eclosión y otras, a largo plazo, para el desarrollo de una política económica. ¿Cuáles serían las urgentes? 

-Solo hay una: encontrarnos. O nos encontramos o el país se descuaderna. Para lograrlo el gobierno debe convocar a un diálogo con todo el país a partir de una realidad: el reconocimiento de la crisis. 

Es imposible una curación si primero no aceptas tu enfermedad. Luego, hay que pedirle a los venezolanos paciencia, sabiduría y entendimiento para afrontar las soluciones. 

También se debe garantizar, a los más vulnerables, que nos vamos a ocupar de ellos. Eso lo hace un estadista consciente de su responsabilidad histórica.

-¿Pero ya no se hizo un intento frustrado de diálogo en febrero-marzo de este año? 

-Lo que se hizo, en el caso específico del sector empresarial, fue una denominada Conferencia de la Paz. Pero quiero pensar que más allá de eso fue un diálogo quizás obligado por las circunstancias de un país que estaba incendiado. Solo que se suspendió una vez que la situación tornó a la normalidad.

-¿No pasó lo mismo con la oposición política?. 

-Ese fue un debate en el cual las partes se dedicaron a tratar de demostrar quién tenía la razón. Pero en este momento ese tema resulta de menor importancia ante la necesidad de encontrar una vía común para resolver nuestros problemas. 

Mientras, el país observa como cada una de las partes trata de imponer su agenda particular: El gobierno en mantener el poder, la oposición en acceder a él y los empresarios, en el medio, pendientes de las medidas que nos permitan trabajar.

-Pero las decisiones del gobierno tienen peso. No así las de oposición. 

-Absolutamente y eso lo recogen las encuestas. El presidente Chávez podía tomar las decisiones pero la responsabilidad de su aplicación recaía en los ministros. 

No pasa lo mismo con Maduro. Yo, por ejemplo, no creo que él sea su peor enemigo. Su peor enemigo, que está dentro de las filas de oficialismo, es aquel que no lo permite hacer los cambios.

-¿Quiénes, específicamente, deben ir al diálogo?

-Todos los sectores del país y obviamente los poderes púbicos, comenzando por el Ejecutivo y la Asamblea Nacional. Lo fundamental es que las medidas a adoptar surjan del acuerdo y cuenten con el respaldo de todos. Eso implica elevar el tono del debate. 

Ahora, sería arrogante suponer que Fedecámaras es la que debe enviar este mensaje. Eso le corresponde al gobierno. Pero sí hemos preparado una propuesta contenida en un documento, "Compromiso con Venezuela" que vamos a presentar a lo largo y ancho del país. 

Así, demostramos que no solo protestamos sino que proponemos. Que no somos los chupadólares ....

-Que explotan a los trabajadores. 

-Esa matriz de opinión está superada. En una encuesta que hemos encargado encontramos que el 66% prefiere trabajar con la empresa privada. Mientras éste trata con un solo sindicato, nosotros nos reunimos con 15 centrales de trabajadores.

-¿No serán los pobres los perjudicados con cualquier plan de ajustes de la economía?

-Es fundamental la forma en que los gobiernos asuman los ajustes para evitarle sufrimiento a los más necesitados. Habrá recursos, producto de la reestructuración, que deben destinarse a ellos. 

Ejemplo concreto de estos es la gasolina. Todos los venezolanos saben que el precio actual es absurdo. Pero hay quienes no podrán pagar un precio mayor. Entonces quienes si podemos hacerlo debemos asegurarnos de que esos recursos vayan, por subsidios no directos, a los más necesitados.

-La única forma de liquidar el contrabando de gasolina es equiparando su precio con el de Colombia y eso es imposible. 

-No va a suceder. El contrabando tiene otras aristas y si algo te puedo garantizar es que no se resolverá, por ejemplo, con métodos como el de las captahuellas. 

Pero sí se puede, poco a poco, alcanzar los niveles del precio internacional o, en todo caso, lograr que los venezolanos podamos pagar los precios acorde con la estructura de costos sin necesidad de un subsidio. 

Cualquiera de estas dos vías sirve, pero en ambas el proceso es largo. Mientras tanto, se debe tomar medidas puntuales de control porque algo está pasando. El propio superintendente de Precios Justos, Andrés Eloy Méndez, ha advertido que sería iluso pensar que los militares no estén medidos en el negocio del contrabando. 

Ahora, con eso se ataca las consecuencias y no la causa porque estamos pagando un precio subsidiado que en otros países es mucho más elevado.

-¿Cómo evitar el contrabando si lo propicia quienes deben combatirlo?

-Esa es la gran pregunta. Creo que las Fuerzas Armadas debe pasar por un examen de conciencia y es responsabilidad del Gobierno garantizar que eso no siga ocurriendo.El ajuste debe contar con el respaldo de todos"

¿Por qué la leche de vaca es mejor que la de soya?

Expertos indican que uno de los 2 productos se deben consumir durante todas las etapas de la vida, gracias a su contenido de vitaminas y calcio. Descubra cuál es.

Leche de vaca contra leche de soya
CONtextoGanadero

De acuerdo con Marta María Suárez López, presidenta de la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid, Addinma, y con Ignacio Amador Gómez, subgerente de Cadenas Productivas de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán-FNG, se recomienda que una vez el niño pase su periodo de lactancia materna empiece a consumir leche de vaca por varias razones.

Para Suárez López la leche de vaca es un alimento de alta calidad nutricional por su aporte en proteínas, fuente de minerales como calcio, fósforo y vitaminas A y D. (Lea:Los 90 días vitales para la ganadería de leche)

“Cubre, en suma, un alto porcentaje de las recomendaciones diarias de nutrientes para el ser humano. El calcio de la leche de vaca presenta también una elevada biodisponibilidad, ya que se absorbe en un 32 %. En el caso de sus variedades desnatadas y semidesnatadas, el aporte calórico es menor y, por lo tanto, también lo es su contenido en vitaminas A y D (por esta razón, existen la leches enriquecidas)”, aseguró la experta.

Por su parte, Amador Gómez señala que la leche de vaca es un producto que tiene mayor asimilación y es más completo que la leche de soya.

“En el caso de la producción de leche de soya, que es industrial, se destruye por completo la vitamina A y por eso no existe una cantidad suficiente de este componente en ese producto. Para el caso de la leche de vaca, que tiene un tratamiento térmico muy rápido que es la ultra pasteurización, se conservan todas las propiedades nutricionales. Por ser una proteína animal, el calcio tiene una biodisponibilidad mayor de la que puede tener el calcio vegetal, que puede estar ligado a otras sustancias, y puede dificultar su asimilación”, aseguró el funcionario de Fedegán.

Por ser la leche de vaca un alimento más completo que la de soya, ambos expertos aseguran y recomiendan que la primera sea consumida en cualquier edad, en especial porque contribuye al fortalecimiento de los huesos con calcio. (Lea: Los lácteos benefician a las personas con diabetes tipo 2)

Según Martha Suárez, es fundamental cubrir estas necesidades para prevenir deficiencias nutricionales como la osteopenia (disminución de la densidad mineral ósea) y la osteoporosis (debilitamiento del tejido que forma el hueso).

“Es obviamente recomendable que se consuma leche en cada etapa de la vida. La diferencia puede radicar en la intolerancia que tienen algunas personas para asimilar la leche de vaca, por la presencia de la lactosa. Por eso se ha desarrollado la producción de leche deslactosada, con el fin de evitar ese problema y quien la consuma absorberá la misma cantidad de calcio y de vitaminas”, agregó Amador.

La bebida de soya, por su parte, se obtiene de la planta que le da nombre. Es abundante en proteínas de origen vegetal, las cuales ayudan a equilibrar una alimentación con exceso de las de origen animal, y es rica en isoflavonas (antioxidante natural). Sin embargo, su aporte de calcio es muy reducido, porque tiene baja disponibilidad de absorción, que está entre un 5 % y 13 % debido a la presencia de fibra. No aporta vitamina A ni D. Por ese motivo, la mayoría de las bebidas de soja tienen que ser enriquecidas con estos nutrientes, para aproximarse al valor nutricional de la leche. (Lea: Trabajan para lograr leche bovina hipoalergénica para lactantes)

Ambos expertos coincideron en que nutricionalmente la leche de vaca es más completa y de alta calidad. La bebida de soya se puede incluir para complementar la dieta habitual, pero jamás para sustituir la leche de vaca. Solamente se recomienda hacerlo en caso de alergias, intolerancia a la leche o en dietas vegetarianas veganas. Si su alergia es tanto a la leche de vaca como a la bebida de soya, existen otras bebidas vegetales, como la de avena y almendras.

El ADN de las vacas revela si su leche es mejor para beber o para hacer queso

Un estudio sueco podría revolucionar la producción láctea.

La Voz de Galicia

Un análisis de ADN permite saber si una vaca da una leche más adaptada a ser bebida o a ser transformada en queso, según investigaciones de una bióloga sueca presentadas por la Universidad de Lund. La autora, Frida Gustavsson, publicó en mayo una tesis titulada Exploración de las propiedades de la coagulación en la leche bovina con la ayuda de enfoques genómicos. «Mis resultados demuestran que hay genes que controlan las propiedades de coagulación y que estos varían según las razas y según los individuos dentro de la misma raza», explicó en un comunicado.
Normalmente hay que esperar a que una vaca produzca leche, y por lo tanto a que tenga un ternero, para saber para qué consumo estaba más adaptada su leche. Cuanto más rápidamente coagule la leche, menos tiempo se puede conservar para ser bebida y más se adapta a la elaboración de queso.
«Una muestra de sangre y una comparación con el ADN más favorable a la producción de queso podría dar a un ganadero la posibilidad de tener vacas que garanticen una leche de alta calidad para hacer queso en unos años», subraya la experta de la Universidad de Lund.
«Esto simplifica la logística. Un mejor conocimiento de los genes de las vacas podría ser una ventaja para la rentabilidad de los ganaderos y los niveles de producción de productos lácteos, así como para reducir la huella ecológica, porque el proceso de fabricación de queso ya no era eficaz», añadió.
Las investigaciones de la bióloga se han llevado a cabo en una raza de vacas clasificada lechera, la sueca roja, en la que el 18 % de las vacas producen una leche inadaptada para el queso, es decir, que no había coagulado después de 40 minutos.

Escasez de leche en polvo supera el 87%

La Industria Láctea Pasteurizadora, representada en Asoprole, expresó que en el caso de la leche pasteurizada refrigerada, el desabastecimiento está en el orden del 90%.

El precio de la leche en polvo está regulado desde mayo del año pasado en 36,44 bolívares la lata de un kilo | Foto Archivo El Nacional
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La Industria Láctea Pasteurizadora, representada en Asoprole, aseguró que existen algunos factores que continúan afectando la colocación de los productos de primera necesidad en el mercado nacional y el abastecimiento oportuno.
Asoprole emitió un comunicado, en el cual precisó que las empresas se encuentran trabajando en 60% de la capacidad por diferentes motivos como el precio, ya que,  las estructuras de costo han sufrido incremento de más de 100% en materias primas, material de empaque y envases, fletes, mano de obra y  servicios.
Expresaron que en el caso de la leche pasteurizada refrigerada, el desabastecimiento está en el orden del 90%.  En cuanto a la leche en polvo, la escasez supera el 87%.
“La leche en polvo para ser empacada para consumo doméstico, es asignada a las empresas por parte de La Corporación CASA. Dichas asignaciones han mejorado en cuanto al tiempo, mas no en cantidad, ya que las últimas asignaciones no superan los 2 o 3 contendores cada 15 días”, cita el documento.
La corporación consideró que no existe coordinación en la permisología para efectuar las importaciones, lo que ha causado retrasos en las importaciones oportunas de materias primas, envases, empaques, repuestos, maquinarias y otros insumos; en  algunos casos, se vencen en la espera del otorgamiento del otro, lo cual obliga a iniciar todo el proceso.
En relación con los envases, los proveedores de los materiales alegaron que no cuentan con las materias primas de origen importado para producir y satisfacer la demanda de las empresas. 
Esto ha ocasionado que la demanda por parte de empresas pasteurizadoras procesadoras de leche, derivados lácteos, jugos y néctares no esté siendo cubierta en su totalidad.