EL CAMPO VENEZOLANO



"SI EL CAMPO CRECE, TODO EL PAIS CRECE, SI AL CAMPO LE VA BIEN, A TODA VENEZUELA LE VA BIEN"

11 oct 2013

Escasez e inflación obligan a la gente a cambiar sus hábitos de compra
20% es lo que promedia la escasez durante el año 2013,según reportes del BCV.
Escasez e inflación obligan a la  gente  a cambiar sus hábitos de compra
Gabriela Iribarren   El Mundo
"Luis, corre a meterte en la cola de pago mientras tu hermana y yo vamos buscando la leche, la margarina, el aceite y otras cosas"... "Mami, apúrate. Faltan solo dos números para que nos toque en la carne y todavía tienen de primera"... "Amor, en el mercado de la esquina hay papel higiénico, harina de maíz y arroz regulado, vente y así llevamos más a la casa".

Estas frases son comunes hoy día en los establecimientos. Y es que a lo largo de 2013, hacer el mercado se ha vuelto una tortura para cualquier venezolano, sin distinción de clase social o zona del país en la que resida.

El desabastecimiento de artículos básicos, las compras nerviosas, la creciente informalidad, las colas para pagar, la venta racionada y la inflación, son factores que se han hecho habituales en los establecimientos y la gente los soporta ante la necesidad de tener los productos en casa.

A todos por igual

La escasez afecta a todos sin distinción social, Así se evidencia en los recorridos semanales que efectúa el equipo de El Mundo Economía y Negocios. "Tengo dos niños pequeños y necesito contar con ciertos productos como leche en polvo y cereal. Antes no estaba pendiente de reponerlos hasta que abría el último pote, pero la situación me ha obligado a ser más previsiva y contar con una despensa en la casa con esos y otros productos, como papel tualé, margarina, arroz, aceite de maíz y harina precocida", comentó María Fernández, quien tenía una hora esperando para pagar en el supermercado Plaza's de Valle Arriba. "Lo increíble es que haces una cola horrible, no tienen todos los productos y los que tienen los venden racionados".

Fernández asegura que esta situación ha hecho que el presupuesto del mercado no le rinda como antes. "Donde veo los productos que escasean los compro, en ocasiones pago hasta el triple de su precio regulado; gasto más, pero prefiero asegurarlos en la despensa". Añade que antes hacía el mercado quincenal, con una reposición a la semana. "Ahora voy cada dos días".

La experiencia de Lourdes Vásquez es muy parecida, aunque en otro local y zona de Caracas. En su hogar, ubicado en Candelaria, hacer mercado se ha vuelto una tarea para el grupo familiar. "Todos los sábados nos vamos con los muchachos al supermercado que pensamos que estará más surtido. Uno de los niños se mete en la cola y el resto va en una especie de carrera buscando los productos que necesitamos. Lo bueno es que al llevar a los muchachos -a veces- podemos llevar más de los artículos racionados, aunque tenemos que pagar en varias partes".

De allí el grupo familiar va a otros locales, buscando los productos que no consiguieron en el anterior. "A veces vamos hasta a cuatro establecimientos. Hacer la compra se ha vuelto una tarea de un día entero".

La señora Vásquez destaca que en muchos artículos ya no está pendiente de la marca que lleva, sino de conseguirlos; "ya no le paro a la marca de papel, leche o margarina que llevo".

Cazadores

Los consumidores venezolanos nos hemos vuelto unos cazadores de productos a lo largo de este año. Al llegar a un local un artículo que escasea, enseguida se corre la voz y en cuestión de minutos se forma la gran cola. "He pasado más de una hora en cola para pagar solo leche, pero la necesito", recalcó Carolina López.

"En mi casa estamos todos pendientes de los productos que nos faltan. Si alguien encuentra alguno enseguida le avisa al resto", dijo un señor que esperaba a su esposa e hija en un Farmatodo.

"Casi todas las mañanas, antes de entrar al trabajo me acerco a Plansuarez y veo qué hay. Si hay algo que necesito lo compro. Al mediodía pasó por otro establecimiento. Así hago para completar el mercado, aunque siempre falta algo", dijo Josefina Angelino, quien asegura que -además- utiliza las redes sociales para que la gente me diga donde hay uno u otro producto. "El pasado jueves necesitaba leche larga duración y por Twitter me dijeron donde la encontraría".

Problema multifactorial

Representantes de las cadenas de supermercados aseguran que las compras nerviosas y de los informales arrasan con los inventarios de productos básicos en horas.

Añaden que la aplicación de la nueva Ley Orgánica del Trabajo ha generado problemas de diversa índole, pues al ausentismo laboral y problemas con sindicatos, se une la obligatoriedad de otorgar dos días libres continuos a los empleados que trabajen el fin de semana.

El primer trimestre del año fue prácticamente nulo en cuanto a la importación de la materia prima e insumos, lo que desencadenó fallas de inventario en el sector industrial, lo cual se reflejó en muy poco tiempo en los anaqueles de los comercios.

El Gobierno ha buscado fórmulas para mitigar el problema. En mayo se instalaron las mesas sectoriales, a través de las cuales se logró agilizar la entrega de divisas correspondientes a deudas pendientes con los proveedores extranjeros. Algunos supermercados de cadenas privadas comenzaron a recibir los despachos de productos por parte del Gobierno. Recientemente, se creó el Órgano Superior de Defensa de la Economía, para combatir la llamada "guerra económica".

"Antes hacía el mercado quincenal, con reposición semanal; ahora voy cada dos días"
"A veces vamos hasta a cuatro establecimientos en un día para completar una compra"

20 por ciento es lo que promedia la escasez durante el año 2013, según reportes del BCV.

70% de abastecimiento reporta la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios.

42,4  por ciento subió el precio de los alimentos en los ocho primeros meses del año.

"La situación me ha obligado a ser más previsiva y contar con una despensa surtida"
"Donde veo los productos que escasean los compro, aunque no los necesite"

SUPERMERCADOS VIVEN ABARROTADOS

"En el supermercado es más cómodo comprar, cuando está bien surtido consigues de todo en un ambiente seguro; además, aceptan cualquier forma de pago, pero últimamente hay mucha cola para pagar", comentó Rafael Gómez, en el Madeirense Alameda.

En los últimos meses, estos establecimientos se han visto abarrotados constantemente de clientes que buscan abastecerse. Para minimizar las compras de los informales venden racionados casi todos los productos de la cesta básica. "El problema es que entran, compran y al rato regresan. No tenemos cómo controlarlos. Cuando los descubrimos, les impedimos la entrada, pero es difícil erradicarlos", dijo el gerente de una conocida cadena.

Los supermercados venden la mayoría de los productos de la cesta básica al precio regulado, pero duran apenas minutos en los anaqueles, por lo que ofrecen también las presentaciones premium de estos productos que representan una opción en los momentos críticos.

Es común observar muchas personas en las entradas de los supermercados antes de abrir, y cómo la gente arrasa y se abalanza sobre los productos regulados que escasean en apenas minutos.

CONSEGUIR DE TODO TIENE SU COSTO

"No me gusta eso de estar dando vueltas de un lugar a otro pescando los productos que necesito, por eso me vengo al mercado municipal, donde consigo casi todo, aunque un poco más caro", dijo Justa Márquez, quien compraba en el mercado de Chacao. "Aquí la verdura y los quesos siempre están frescos, nunca falta la carne y el pollo, así que por lo menos me llevo el mercado casi completo", agregó. Es un hecho que en la mayoría de los municipales los comerciantes cuentan con casi todos los productos.

Tal es el caso del queso pasteurizado, que no se observa en los supermercados, allí lo tienen, pero con sobreprecio. Otra modalidad que se observa en estos establecimientos es la venta condicionada, es decir, si el cliente quiere llevar un producto escaso, se lo venden siempre y cuando lleven uno o dos de menos rotación, así como la venta en combo. "Para llevar un kilo de leche tuve que comprar un combo que tenía arroz, azúcar y avena por Bs 150", recalcó una señora.

LA RED PÚBLICA ES LA MÁS PRIVILEGIADA
Las redes Pdval y Bicentenario gozan de los beneficios del suministro de las empresas estatales y ofrecen al público productos marca Casa, Socialista y Venalcasa, entre otros. Además, suelen vender todos su productos al precio fijado en la Gaceta Oficial. Los supermercados Bicentenario gozan -además- de un mix de proveedores públicos y privados, por lo que hoy día podría considerarse el canal más surtido en cuanto a variedad de marcas y presentaciones.

Los consumidores no tardaron en darse cuenta de esto, es por ello que en los últimos meses los Bicentenario suelen ser más visitados por el público. "Acá se consigue de todo; Harina Juana o Pan, Mazeite, margarina de varias marcas, harina de trigo, papel", señaló Miriam Rojas, quien realizaba su compra en un local de la red gubernamental ubicado en Terrazas del Ávila. "A la cola ya me acostumbré, no me queda otra, pero igual tengo que hacerla en los otros supermercados. 

Trato de venir bien temprano para que me rinda el día". 

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